Árbol de la vida en diferentes culturas.


En cada cultura hay un árbol de la vida que simboliza la conexión entre el mundo terrenal y el reino de los cielos, símbolo de la inmortalidad.

En la antigüedad se pensaba que los árboles tenían un poder especial y que debía estar conectado directamente con los dioses. En toda cultura que se precie hay una Árbol de la vida, un árbol sagrado, vamos poderes mágicos, que conecta el mundo terrenal con el mundo del más allá o más bien con la casa de los dioses. En este artículo veremos el Árbol de la Vida en diferentes culturas.

El árbol de la vida en la cultura nórdica

La ceniza de Yggdrasil, es el árbol gigantesco, sagrado para los escandinavos. Actúa como enlace entre el plano terrenal y el mundo celeste. A menudo se representa con 3 raíces grandes e inmensas que simbolizan las tres realidades de la existencia: la morada de los dioses inferiores, la casa de los gigantes de hielo y el Reino de los muertos. Su vasto dosel se extiende hacia Asgard, la Casa de los Dioses.

Árbol de la vida para los budistas

Es conocido como el ficus religioso, o higo sagrado, llamado «Bo» de Sinhalese y Asvattha en sánscrito, sagrado para los budistas. La importancia de este árbol se debe a la historia vinculada a él: se dice que bajo este árbol Gautama Buda alcanzó el conocimiento más alto y el Nirvana. El Ficus religioso por tanto representa el árbol de la iluminación, símbolo de sabiduría y conexión con el Universo.

El árbol de la vida de los Vedas

La Palasa, árbol místico de los hindúes se ha convertido en tal gracias a la leyenda que se cuenta al respecto. Los demonios habían robado el soma celestial, la bebida de los dioses y lo habían puesto en una roca o en una nube mítica. Cuando las deidades sedientas buscaron su preciado licor, el halcón prometió traerlo de regreso; lo logró, pero a costa de una garra y una pluma, de las cuales se vio privado debido a una herida de mancha de uno de los demonios. Ambos cayeron a tierra y echaron raíces; la garra se convirtió en una especie de zarza, y la pluma se convirtió en un árbol de palasa, que tiene savia roja y flores escarlatas.

El árbol de la vida para los cristianos

También en la religión cristiana hay un árbol visto como símbolo sagrado: el ciprés. Para cristianos y mahometanos es el emblema de la muerte, la paz y el descanso. Símbolo de purificación, a menudo utilizado como hierba exorcizante para mantener alejados a los espíritus malignos.

En conclusión…

En conclusión, aprendemos que cada El árbol de la vida juega un papel fundamental en todas las culturas. Representa no solo el contacto que el Hombre tiene con el Universo y los Dioses, pero simboliza la inmortalidad, el ciclo infinito de la vida. De hecho, todos los árboles sagrados son árboles de hoja perenne y, por lo tanto, nunca envejecen ni se secan. Su savia es la sangre que hace a estos árboles «eternos» y por tanto «mágicos».

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