La Diosa de la Luna y el origen de los vampiros

Hay muchas historias, historias inventadas, historias embellecidas, por así decirlo hechas para pasar de historias normales a historias paranormales y luego están las leyendas que intentan de alguna manera explicar el origen de algo, un ejemplo son las leyendas mitológicas, que desde personas a personas que cambian. Se han inventado muchas leyendas para explicar la existencia y por qué de los vampiros del famoso y original vampiro Drácula, a todas las pequeñas historias que todo pueblo ha contado y transmitido durante décadas sobre estos seres fantásticos y al mismo tiempo crueles.

Pasando por la web encontré una leyenda que me llamó especialmente la atención por su romanticismo imaginativo y por la combinación que esta leyenda tiene con el mundo de De los paganos y hoy me gustaría contártelo.

En un tiempo, cuando los dioses todavía vivían en la tierra entre simples mortales, había un joven explorador, Ambrose, que fue a Delfos para obtener información sobre su futuro. Cuando llegó a su destino, inmediatamente encontró al mago que le dio predijo el futuro con estas palabras: «Cuando te alimentes de sangre, comenzará la maldición de la Luna».

Ambrogo, sin entender el significado de esas palabras en absoluto, se quedó despierto toda la noche tratando de entender lo que el mago quería esperar pero obviamente no obtuvo respuesta. A la mañana siguiente bajó al pueblo y allí se encontró con una hermosa y jovencita llamada selene, en ese momento Ambrogo no sabía que Selene algún día se convertiría en la Diosa de la Luna). Pasó el tiempo y los dos se enamoran y un día le pidió que se casara con él, pero como toda historia de amor fantástica tiene obstáculos. Apolo quien en ese momento estaba enamorado de la bella Selene, lo maldijo; Ambrosio ya no podía caminar a la luz del sol y por tanto del día.

Selene para proteger a su amante pidió asilo para Dios Hades, dios del inframundo, pero Hades quería tener a cambio el arco plateado de Artemisa. Entonces Ambros ideó un plan, hizo que la diosa Artemisa se enamorara de él y le robó su arco, Artemis descubrió que el engaño lo maldijo con estas palabras: «Que la plata te queme la piel». Artemisa, que todavía tenía buen alma propuso un acuerdo a Ambrogo, ella le daría la fuerza, la velocidad y la inmortalidad de cada dios con una condición, ya no podía amar nadie más que Selene y ella ya no podría tener hijos. Ambrose, locamente enamorado de Selene, aceptó de buen grado, pero no pensó en las consecuencias.

Selene envejeció y en su lecho de muerte le rogó a Amrogo que matar su cuerpo mortal, así que se entristeció y desesperado hizo lo único que le vino a la mente, bebió toda su sangre. Selene murió convirtiéndose en la Diosa de la Luna que desde arriba miraba a su amante que habría vivido solo para ella en las largas noches como un inmortal desprovisto de cualquier otro amor que no fuera el de la Luna.

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