Poesía contra los chismes

Chismes, ¡qué cosa tan mala! Lamentablemente, nunca como hoy, hay tanta gente que chisme por el bien de ella. ¿El objetivo? El de poner a los demás en una mala posición incluso cuando no hay necesidad. Pero existen rumores de los temas de la época y esperar que tarde o temprano llegue un mundo que no contemple su presencia es pura utopía. Entonces podemos intentar detener los efectos negativos. ¿Cómo? Con un poema que señala con el dedo a las personas que chismean y que nos ayuda a reducirlo cuando nos atacan los demás. He aquí, pues, un poema contra chismes leer atentamente para reflexionar sobre su significado e intentar avanzar, a pesar de las dificultades.

POESÍA PARA AFRODITAS

Lenguas malignas llenas de veneno, que no pueden prescindir de calumnias y prejuicios,
El mal y el odio siembran en el corazón de quienes los escuchan hasta una suave paloma en un vil cuervo que puede transformar.
Suelen hablar de más y menos, pero sus discursos quieren llegar a un único objetivo: una víctima para ser infame.
Lo que tienes en tu corazón siempre llega a tu boca y ese es el motivo de sus críticas: la proyección de sus perfidias y defectos en los demás.
Un comerciante siempre expone lo que tiene, pero no puede venderte lo que no sabe donde está, por eso quien habla mal de los demás siempre rico es solo malvado.
La peor bajeza de la humanidad calumnia a los demás por malicia gratuita.

Foto | Thinkstock

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