El poder de la amatista en las partes del cuerpo.

Hoy para el apartado de “Cristales y Piedras” volveremos a hablar de la terapia con cristales y específicamente de una piedra con mil propiedades mágicas y curativas de las que ya hemos hablado anteriormente; L ‘amatista. Primero haremos un resumen para refrescarnos la memoria sobre sus propiedades y luego pasaremos a ver en concreto y con ciertos ejercicios para qué puede ser útil esta piedra.

La amatista y sus dones espirituales

La amatista es una de las piedras más utilizadas por sus infinitas propiedades. Es útil para quienes tienen problemas de salud y para quienes desean aumentar sus habilidades esotéricas, de hecho se le llama la piedra de la iluminación y la espiritualidad.

Amatista y sus cualidades curativas.

La amatista además de tener influencia en nuestra mente y en nuestras emociones y por tanto en nuestro cuerpo astral, emocional y mental, también puede afectar positivamente a nuestro cuerpo físico y por tanto a nuestra salud, de hecho, sus cualidades curativas son infinitas.

La clara amatista

La amatista también tiene una variante púrpura más clara y además de sus cualidades ya decantantes en esta piedra, se agregan otras.

Amatista y lo que podemos obtener de ella.

Ahora hemos aprendido que la amatista cuando se usa puede traer muchos beneficios, pero puede traer aún más si se coloca en un área específica del cuerpo:

si quieres tomar conciencia de tus aspectos internos que incitan a la apertura y al crecimiento espiritual, puede colocar la amatista en la parte superior de la cabeza durante 30 a 60 segundos y luego en el chakra de la frente durante 30 a 60 minutos.

cuando quieres comprender y fomentar la intuición Necesario para comprender la razón que se une a una condición o situación de vida específica, puede mantener la amatista (esferas) en el chakra del corazón (20 a 60 minutos todos los días) pensando en la pregunta que desea enfrentar y resolver. Así uno permanece abierto a cualquier intuición o sentimiento relacionado con la razón del apego a ese
situación particular.

cuando nos sentimos intimidados por problemas personales o profesionales y queremos alejar el miedo y fortalecer la energía positiva que necesitamos para enfrentar con valentía estas situaciones, el siguiente ejercicio puede ser una valiosa ayuda. Tumbados de espaldas, en un ambiente tranquilo y poco iluminado, colocamos una amatista en el centro de la frente y en el plexo solar. Completamente relajados, repetiremos mentalmente, exhalando e inhalando, una frase previamente elegida que puede ayudarnos a paliar el conflicto que nos está provocando miedo o ansiedad. Cuando nuestra mente esté serena y libre de pensamientos negativos, visualizaremos una escena en la que estamos actuando con firmeza y positividad hacia el problema que nos acecha o frente a las personas que lo provocan. Este ejercicio habrá que repetirlo al menos dos veces por semana y hasta que seamos capaces de solucionar por completo nuestros problemas.

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