Terapia de cristales: madera fósil

Hoy volveremos a hablar de la terapia con cristales, para la categoría que concierne al poder y las propiedades mágicas y curativas de las Piedras y Cristales. Conoceremos un mineral que originalmente no lo es pero que aún tiene el poder de aportar beneficios a nivel psicofísico; madera fósil.

La madera fósil tiene colores pardos, amarillentos y rojizos, tiene millones de años y consta de troncos de árboles cubiertos de agua rica en minerales, esta última consumió lentamente la madera con el tiempo, reemplazándola con sus diversos minerales, creando así un cristal «especial» con múltiples propiedades.

En el pasado este tipo de cristal fue utilizado con fines rituales o como amuleto para protegerse del mal y contra el ahogamiento, precisamente por su fuerza para resistir el paso del tiempo. Es considerada la piedra de corazones petrificados, disuelve y transforma miedos ancestrales y miedos profundamente arraigados que tienden a endurecer el corazón o bloquear el proceso de transformación. Da mayor autoconfianza, favorece la unión con la Naturaleza, haciendo que encuentres un buen contacto con la realidad, por ende estabilidad y adaptación a los cambios. Induce calma, concentración y la necesidad de una sana reflexión y tranquilidad. Estimula la creatividad, el mundo interior de imágenes, nuevas ideas. También se utiliza en la meditación para recuperar el recuerdo de vidas anteriores.

Propiedades curativas

La madera fósil es la piedra de la longevidad, vigoriza y combate el envejecimiento físico,
contrarresta el curso de enfermedades degenerativas, arteriosclerosis, descalcificación ósea, estabiliza la salud, regenera tejidos, regula el funcionamiento del bazo, equilibra el metabolismo, ayuda en la obesidad. Calma el nerviosismo proporcionando una sensación de bienestar, ayuda a prevenir el estrés laboral. Esta piedra está indicada en enfermedades de la piel., tejido muscular, sistema circulatorio y lunares escuchando problemas. Alivia las dolencias provocadas por la artritis y el reumatismo y las dificultades de movimiento debidas al dolor en el lumbar, los trastornos de zona cervical, inflamación del nervio ciático, dolor en la columna.

Deja un comentario