Himnos y oraciones celtas y neopaganos

Allí oración e invocación no es solo un acto ritual, ya que podemos rezar en cualquier momento del día poniendo a las deidades y la naturaleza misma de la vida en contacto con ellas.

Himno órfico a Demeter Eleusina

Deo, diosa madre de todos, demonio de muchos nombres,
augusta Demeter, que alimenta a los niños, dadora de felicidad,
diosa que da riquezas, alimenta los oídos, todos los regalos,
que te regocijes en la paz y el trabajo de muchos trabajos,
protector de la siembra, acaparador de espigas,
guardián del aire de la fruta verde,
deseable, adorable, criador de todos los mortales,
quien primero unió los bueyes musculosos al arado
y a los mortales envías la vida deseable muy feliz,
que favorece la vegetación, convive con Bromio, espléndidamente honrado
Portador de la antorcha, santo, regocíjate con las guadañas del verano:
tú ctónico, tú que apareces, favorable a todos;
de hermosa cría, amante de los niños, augusta, niña que nutre a los niños
que atacaste el carro enjaezando dragones
gritando evo alrededor de tu trono con pergaminos circulares,
unigénito, diosa de muchos descendientes, muy venerable para los mortales,
que tienes muchas formas de follaje sagrado y rico en flores.
Ven, bendito, santo, lleno de frutos de verano,
trayendo Paz y la adorable Legalidad
y riqueza que te hace feliz, y al mismo tiempo soberana salud.

Himno de Mediosaminos

Hola, sol de las estaciones,
tú que caminas en los cielos altos;
Con tus pasos fuertes
en el alto vacío
Eres la alegre madre de las estrellas.
Desciende al abismo de
Destrucción
Sin sufrir daño ni daño,
te levantas de la ola tranquila
como una joven reina en flor

Escrito por: Carmina Gadelica

Himno de Lughnastad

Pondré mi hoz,
con la hoja que alimenta en la mano,
Miraré hacia las montañas,
Rápidamente giraré mis talones a la derecha
mientras el sol viaja de este a oeste
desde la dirección del Norte,
con movimiento ligero,
hacia el verdadero centro de la dirección sur.

Escrito por: Carmina Gadelica

Oración por el huerto

Pequeñas plantas, hojas y brotes,
crecer en mi tierra.
Oh sol ardiente, que tus rayos de
la luz y el calor nos bendicen,
traer abundancia,
y permitir que estas plantas florezcan
y traer con vida.

Fuente | Crónicas esotéricas

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