Meditación guiada a través de la runa Berkana, PARTE I

Para el apartado de runas mágicas, hoy continuamos las meditaciones guiadas que nos acompañan en viaje a través del significado intrínseco de la misma. Siempre recomiendo que grabes estas meditaciones para poder escucharlas durante el estado de trance, para no forzar tu mente a recordar los pasos de la meditación, simplemente dejando la mente visualiza lo que se le dice. Por experiencia te digo que las meditaciones guiadas siempre conducen a excelentes resultados, a diferencia de aquellas en las que necesitas hacer un gran esfuerzo para recordar los pasos de la meditación, ocupando así la mente, en lugar de relajarla.

Empecemos y averigüemos qué nos llevará dar la runa Berkana: estás de pie junto a un muro de piedra, una extensión verde cubierta de viñedos de moras, se extiende ante ti. Las gotas oscuras de estas frutas caen pesadamente al suelo. Intenta escalar la pared, para descubrir qué hay detrás verás un pantano, cuyo terreno varía del verde oscuro al marrón aún más oscuro. Las malas hierbas crecen silvestres a su alrededor, a excepción de una pequeña pieza, que parece haber sido podada recientemente. Baja por la pared para ver el pantano de cerca. El suelo es blando bajo tus pies, las margaritas parecen susurrar empujadas por el viento. Una losa de granito muestra el camino a seguir.

Un chorro de agua pequeño y transparente rodea las rocas. Cuidado porque aquí el suelo se vuelve aún más blando. Sigue el pequeño arroyo, y verás que sus aguas claras terminan en un pequeño manantial de agua negra, una especie de gran boca que se traga la oscuridad, y actúa como reflejo del cielo gris. Aquí y allá el musgo verde se tiñe de marrón y ocre,

Aquí y allá el musgo verde se tiñe de marrón, el suelo se pudre, las malas hierbas secas cubren toda la capa de tierra, hojas secas cubren las aguas del pantano. La imagen que da este lugar es de desolación y abandono de toda forma de vida, solo la muerte reina suprema.
Mire hacia el camino y justo afuera verá una joroba verde, que sera alguna vez

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