Belmez y los rostros que no se borran

Belmez es un pueblo que guarda un secreto muy especial: en el piso de la casa de uno de sus pueblos, la imagen de rostros sigue apareciendo, a pesar de los intentos de eliminarla. Todo comenzó en 1971 en la casa de María Gómez Pereira.

La mujer el 23 de agosto de ese año notó la imagen de un cara humana impreso en el piso de su cocina. Temerosa de lo que había aparecido, pidió a su familia que recogiera el piso destrozando el rostro que había aparecido y que lo cubriera todo con un vertido de cemento. Pasé muy poco tiempo y reapareció el rostro. La mujer decidió entonces llamar al alcalde de Belmez para mostrarle lo que estaba pasando. Un segundo rostro se formó junto al primero ante los ojos del alcalde.

El mismo dio la orden de tomar el bloque de hormigón y colocarlo contra la pared, vertiendo hormigón nuevo en el suelo. Tardaron dos semanas, pero las caras empezaron a volver: primero un macho y una hembra luego una docena mixtos: algunos estaban muy definidos, otros menos. La noticia se difundió y comenzaron verdaderas peregrinaciones. Comenzó a notarse que los rostros que aparecieron primero estaban cambiando su imagen a una de terror es desesperación. Hay muchos teorías nacido alrededor de los rostros de Belmez y el deseo de ganar dinero después de la muerte de la mujer trajo un fenómeno que durante mucho tiempo ha estado en el centro de atención y que de alguna manera, por inexplicable que sea, la ayudó a sobrevivir, para terminar gradualmente en el olvido.

Sin embargo, es un hecho que la casa de la mujer se encontraba donde había un cementerio (otros esqueletos fueron desenterrados tras el descubrimiento de los rostros en el suelo, nota del editor) y, a pesar de que en los últimos años una estafa, la de los rostros de Belmez todavía sigue siendo un misterio.

Crédito de la foto | Youtube

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