Lágrimas de Batavic, ¿qué son?

Cuales son los Lágrimas de Batavic? El origen de estas curiosas lágrimas de vidrio que se convirtieron en el interés de los estudiosos del siglo XVII es incierto. Según testimonios, fueron la consecuencia directa de las operaciones normales de procesamiento de vidrio por los vidrieros alemanes en la primera mitad del siglo XVII.

Balthasar de Monconys (1611-1665), consejero del rey y médico y magistrado francés, informa en sus informes de viaje de 1656 que participó en algunos experimentos con estas gotas primero en París y luego en Londres.

Según el economista John Beckmann esas gotas parisinas venían de Estocolmo, traídas por el embajador francés, Chanut, a la corte sueca, pero además de estos hubo otros testimonios, de hecho en el mismo año se dice que estuvieron presentes en Leiden y Amsterdam. En Inglaterra fueron conocidas como «gotas de Rupert», por Prince Rupert, un experto en artes químicas prácticas.

En Italia, según testigos, estas lágrimas se conocían en Roma desde 1655. y vinieron de Flandes, enviados por Carlos al Serenísimo Gran Duque de Toscana Fernando II; que recibió a otros en 1662, de Bruselas y Amsterdam. A pedido del Gran Duque, Redi (1626-1698) abrió investigaciones y una larga serie de observaciones y experiencias para rastrear el origen del fenómeno.

¿Qué son las lágrimas de Betavic? Son 13 gotas de vidrio templado terminando con una punta fina y alargada, que se obtienen mediante una solidificación rápida e instantánea que determina una fuerte tensión superficial que mantiene el equilibrio interno.

La parte hinchada de la gota también resiste los golpes., pero se pulveriza si es atacado por mínimos rasguños superficiales.

Se dice que hay una explicación científica: de hecho, al dejar caer una gota de vidrio caliente en agua fría, las capas exteriores se solidifican y el interior permanece incandescente, tardando mucho en enfriarse. La gota podría estar formada por la superposición de capas de vidrio templadas de manera desigual y dilatadas de manera diferente.

A través de la forma del desgarro se desprende que todas las capas estiradas de manera desigual se unen en el origen del cuello y por tanto al romperlo desaparece el punto común de resistencia y en cuanto se les insta a moverse en las mismas direcciones, sus fortalezas se juntan y determinan la rotura de la gota.

Destruir la punta de la cola de una gota produce vibraciones impredecibles en el vidrio y las reacciones que tienen lugar en la gota son similares a los objetos sometidos a endurecimiento, operación mediante la cual el cuerpo luego de ser calentado se enfría repentinamente.

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