Lugares misteriosos de Lombardía: castillo de Trezzo d’Adda y Val Camonica

Si usted está buscando lugares misteriosos, único y poco conocido, hoy te proporcionaré una lista de lugares para visitar, quizás haciendo un picnic con amigos.

Empecemos por la región de Lombardía, que no solo es hermoso, sino que también tiene numerosos lugares misteriosos, algunos conocidos y otros menos.

Partimos de la provincia de Brescia, en Capo di Ponte donde los grabados rupestres del Val Camonica. Hay más de 40 mil grabados en 900 rocas, y son signos que datan de 3000 años antes de Cristo y obra de la población Camuni. En los grabados verás muchas imágenes de caza y relacionadas con los cultos a la naturaleza, pero además de estas, hay simbolismos poco claros, que para muchos estudiosos son espaciales: hombres que parecen llevar cascos con antenas sosteniendo objetos extraños … intenta ir a ver!

Cerca de Milán, hay un castillo famoso por estar embrujado: estoy hablando del Castillo de Trezzo d’Adda. Según la leyenda, durante la Segunda Guerra Mundial, los soldados alemanes acamparon dentro de los muros del castillo y esa misma noche, debido a ruidos extraños, se despertaron y se encontraron cara a cara con soldados en armadura que los invitaron a unirse a ellos.

Estos soldados de juguete los llevaron ante su Señor y les dieron de beber, a la mañana siguiente, los militares se despertaron y pensaron que todo era un sueño extraño, ¡pero lo extraño es que todos habían tenido el mismo sueño!

El primer pensamiento fue el de los fantasmas de un antiguo ejército, de hecho, muchos ejércitos se quedaron en este castillo, desde la época de los lombardos (siglo VI / VIII d.C.). En este castillo también se vio el fantasma de Federico I llamado Barbarroja (1121/1190), emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, que permaneció en el castillo para defender su tesoro aún inviolable.

Hay muchos testimonios alternados dentro del castillo, algunos aseguran haber visto caminar entre sus muros al fantasma de una de las hijas de Bernabò Visconti, señor de Milán en la segunda mitad del siglo XIV d.C., que fue culpable de enamorarse de un mozo de cuadra: según la leyenda, el La niña fue arrojada a un pozo en el fondo del cual había cuchillas. Los dueños del castillo solían arrojar a «demasiadas» personas al pozo, de lo contrario para eliminar a los huéspedes más indeseables tenían la «cámara de caída en la que se ataba a la víctima dentro de una cavidad natural desde la cual el techo, a un ritmo irregular, cayó una gota, justo en la cabeza para volverlo loco perforando su cráneo (la clásica gota china).

En diciembre de 1385 precisamente en este castillo, murió el propio Bernabò, asesinado por una porción de frijoles envenenados de su sobrino, Gian Galeazzo, que le sucedió al frente de la Signoria.

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