El fauno: la mitad lo entenderá, la mitad hombre

Hoy hablaremos del Fauno, que en la mitología romana se consideraba una criatura mitad cabra y mitad hombre. Su figura corresponde a dios Pan, era el protector de los bosques y los habitantes y el dios de la agricultura y los pastos.

A Fauno le encantaba cortejar a hermosas ninfas, cazando, pero no desdeñó asustar a los hombres que pasaban cerca de los bosques donde vivían. Los romanos importaron este dios de Grecia en su cultura, donde era conocido como Dios Pan y llegó a ser tan importante que fue adorado como una de las principales deidades.

Además de la antigua Roma, que en la antigua Grecia, Fauno (Pan) era muy popular entre la gente común y era adorado como una de las deidades más importantes.

La gente le rezaba y sus profecías fueron tenidas en alta estima, y ​​sus oráculos fueron tenidos en muy alta estima, se dice que uno de estos oráculos fue dirigido por el rey latino preocupado por la vida de su hija Lavinia en el momento de la llegada de Eneas en Italia, además, fue precisamente el milagro que vio en Eneas al futuro yerno que se casaría con Lavinia y daría lugar a la historia de Roma.

En la mitología griega Fauno era una criatura mitad hombre y mitad cabra, dios del campo y del bosque y protector de todos sus habitantes.

Era un Dios bueno y pacífico.

En la cultura medieval, en la Edad Media, el Fauno era considerado y conocido como hombre – bestia o Sátiro, además y estaba dotado de una fuerza sobrehumana.

Su hábitat natural era el bosque, pero rara vez salían de él, si lo hacían solo era para atacar a los rebaños de ovejas y rebaños de bueyes.

El fauno es también una de las bestias más inteligentes y usó su fuerza para usar armas, incluidos garrotes y garrotes pesados.

Su actitud agresiva lo llevó a ser odiado y combatido por hombres medievales.

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