La diosa Selene y su amante

Hace un tiempo descubrimos juntos una de las muchas leyendas sobre el nacimiento de la Diosa Selene, diosa lunar, hoy veremos a otra cuya protagonista es siempre ella, pero en su papel de Diosa inmortal y enamorada de un humano. La mayoría de las leyendas tienen un final drástico y casi siempre los amantes se sacrifican para no perder su amor, pues esta leyenda no es la excepción, pero leámosla juntos.

Hace mucho tiempo, cuando los dioses aún vivían entre los mortales, en la ciudad de Caria, vivía un hermoso y respetable príncipe llamado Endimión, hijo de Etlo (hijo de Zeus) y de Calice (hija de Eolo, el dios del viento). El respetable príncipe se convirtió más tarde en rey de Elis gracias a la conquista de la ciudad de Olimpia.

Un día, la princesa Selene (diosa de la luna, hija de Elio) al verlo, quedó fascinada por su belleza y me enamoré locamente de él y también Endymion correspondió su amor. Pero Selene era, por tanto, una diosa inmortal, mientras que Endymion era un simple humano. Sin tolerar la idea de que el joven debía morir, y por miedo y dolor de vivir la eternidad sin él, Selene le pidió piedad a Zeus, y Zeus le concedió un deseo.

La Diosa le pidió a Endimión que obtuviera el regalo de la vida eterna.olvidando que sin antes obtener la eterna juventud, el hombre pronto se convertiría en un horrible anciano obligado a vivir para siempre; así fue, que al darse cuenta del error cometido, lo puso a dormir en una cueva del monte Latmo, donde se dice que el príncipe, eternamente hermoso y joven, aún sueña con su Selene.

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