¿Expulsar demonios con oración?

El de expulsar demonios es un poder que Cristo ha dado a los que creen en él. Entonces, ¿es posible deshacerse de los demonios con la oración? Sí, pero se debe hacer una distinción importante de inmediato: una cosa es confiar en la oración contra los demonios, otra es confiar en el exorcismo, que es algo completamente diferente. Te revelamos a continuación algunas de las oraciones más conocidas para echar fuera demonios. No debe faltar la perseverancia y la fe en recitarlos:

A maria

Oh Augusta Reina del Cielo y Soberana de los Ángeles, a ti que has recibido de Dios la misión de aplastar la cabeza de Satanás, te pedimos humildemente que nos envíes legiones celestiales, para que en tu presencia puedan perseguir demonios, combatirlos, reprimir sus audacia y empujarlos de vuelta al abismo. ¡Amén!

DEMONIOS INTERNOS, CÓMO CONTROLARLOS

Hacia San Michele Arcangelo

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla; contra los males y las trampas del diablo sea nuestra ayuda. Os suplicamos, suplicantes: ¡que el Señor le ordene! Y tú, príncipe de las milicias celestiales, con el poder que te viene de Dios, arroja a Satanás y los demás espíritus malignos que vagan por el mundo a la perdición de las almas al infierno. ¡Amén!

Oración contra la maldición

Señor Dios nuestro, o Soberano de los siglos, Todopoderoso y Todopoderoso, Tú que todo lo has hecho y que todo lo transformas con tu única Voluntad;

Tú que en Babilonia convertiste la llama del horno en rocío siete veces más ardiente, y protegiste y salvaste a tus tres santos hijos;

Tú que eres médico y médico de nuestras almas;

Tú, que eres la salvación de los que se vuelven a ti, te pedimos y te invocamos, frustramos, echamos fuera y ponemos en fuga todo poder maligno, toda presencia y maquinación satánica y toda influencia maligna y toda maldición o mal de ojo del mal y gente malvada que trabaja con tu siervo.

Haga arreglos para una abundancia de bienes, fuerza, éxito y caridad a cambio de la envidia y el mal.

Tú, Señor, que amas a los hombres, extiende tus manos poderosas y tus brazos altísimos y poderosos y ven a ayudar y visitar esta imagen tuya, enviando sobre ella el Ángel de la paz, fuerte y protector del alma y del cuerpo, que se alejará. y ahuyenta toda fuerza maligna, todo envenenamiento y miles de personas corruptas y envidiosas; para que tu protegido suplicante con gratitud cante: «El Señor es mi ayudador, no temeré lo que el hombre pueda hacerme».

Sí, Señor Dios nuestro, ten compasión de tu imagen y salva a tu siervo ………. por intercesión de la Madre de Dios y siempre Virgen María, de los Arcángeles resplandecientes y de todos tus Santos. ¡Amén!

Foto | Thinkstock

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